Después de más de 50 años el hombre vuelve a la Luna con la misión Artemis II. El último vuelo tripulado había sido el del Apolo XVII, en 1972. Esta nueva misión llevará cuatro astronautas, en un viaje de 10 días en el que sobrevolarán la Luna.

En este viaje se probará nueva tecnología, se harán muchos experimentos y habrá un estudio intensivo sobre la respuesta del cuerpo humano. En estos más de 50 años la tecnología ha cambiado y es necesario chequearla en el espacio antes de bajar en la Luna. Aunque el hombre estuvo viajando a la Estación Espacial Internacional y algunos estuvieron en el espacio por periodos largos de tiempo, las condiciones ambientales en la Luna son totalmente diferentes, mucho más agresivas. Especialmente la radiación cósmica que llega sin interferencias.

Se harán estudios sobre el cuerpo humano que no se hicieron antes, como biomarcadores inmunitarios. Los astronautas llevarán sensores que medirán distintos parámetros físicos de manera continua y en tiempo real. También se harán estudios sobre el comportamiento, tanto individual como en las tareas grupales.

El módulo Orion no es muy grande. Hay lugar para realizar experimentos, pero los astronautas no tienen tanto espacio como en la Estación Espacial. En los viajes a la Luna los astronautas realizaron algunos experimentos e instalaron equipos que quedaron funcionando, pero no tenían actividades dentro del módulo, que era muy pequeño y los viajes eran más cortos. Este viaje sirve para testear muchas cosas que será útiles para los viajes a la Luna y para los futuros viajes a Marte.

Presencia nacional

Argentina es parte del Acuerdo Artemis desde 2023 y va a aportar un satélite a esta misión. El satélite Atenea fue construido por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales junto a varias universidades e institutos de investigación. Hay que destacar que de la construcción del satélite participaron estudiantes e investigadores jóvenes.

Este satélite no llegará a la órbita de la Luna, será desplegado a 70.000 km de la Tierra junto a otros de Alemania, Arabia Saudita y Corea del Sur. Será el satélite argentino que más lejos va a llegar. Se va a probar tecnología desarrollada completamente en Argentina. Construir un satélite, además de los desarrollos tecnológicos, requiere pruebas para asegurarse que no habrá fallos e imprevistos durante el vuelo. Al ser un vuelo tripulado los factores de seguridad son mayores.

Argentina ha colaborado con la NASA desde hace más de 50 años, La incorporación de Atenea en la Misión Artemis II muestra el alto nivel que tiene nuestro país en el desarrollo aeroespacial.